Esquela de amor perfumada 🩷

Por: Susana y Elvira (Maria Fernanda y Marcela)
Mayo 28 de 2026

Hoy estrenamos Susana y Elvira: Sin plan B. Y qué mejor manera de celebrar todo lo que hemos sido desde el día que se nos ocurrió comprar un dominio, escondernos detrás del anonimato y tirarnos al abismo de internet, que volver a nuestras raíces: escribiendo un post.

Debemos decirles que tenemos las emociones completamente revolcadas. Las expectativas por las nubes, sí, aunque con casco y rodilleras por si el golpe resulta duro. Pero si algo hemos aprendido en estos 18 años es que lo nuestro siempre ha sido tirarnos de cabeza y esperar lo mejor. Y, contra todo pronóstico, nos ha ido bien. Cada vez que nos hemos lanzado, el paracaídas se ha abierto. La piscina ha estado llena. Y esta vez esperamos que también. Cómo sea que esa piscina llena se manifieste. 

Esta historia empezó hablando de neandertales. De esos hombres que chirrían llanta de moto como ritual de apareamiento. De los que creen que lavar un plato les compromete la testosterona. De los del saquito roto y mirada de “por favor ayúdame a amarrarme los zapatos”. Nos reímos mucho de ellos. Pero en el fondo, nos reímos de nosotras. Porque lo que de verdad nos tenía enredadas no eran ellos. Éramos nosotras mismas.

En el camino entendimos algo más importante: que en la vida lo que necesitamos es una villa que nos sostenga. Una red. Un parche. Gente que aparezca con vino, agüita aromática, sopa o un mensajito de “ya voy para allá” cuando sentimos que todo se está desbaratando.

Y esa ha sido realmente esta historia.

Estas somos nosotras: Marcela Peláez (“Elvira”) y Maria Fernanda Moreno (“Susana”)

Porque Susana y Elvira nunca fue solo sobre manes. Siempre ha sido sobre amistad, sobre mirarnos hacia adentro como mujeres. Sobre crecer. Sobre equivocarnos mil veces y aun así volver a levantarnos. Sobre esas amigas y amigos que ya no vemos todos los días porque ahora hay hijos, trabajo, trancones, cansancio y planes que toca cuadrar con semanas de anticipación… pero que siguen siendo hogar. Las que mandan reels y memes religiosamente porque vieron uno y pensaron inmediatamente en nosotras. Las que no necesitan explicación para entender que algo anda mal. Las que conocen todas nuestras versiones y aun así están ahí. Siempre.

Hace 18 años empezamos Susana y Elvira sin ninguna pretensión distinta a tener un descargadero emocional, en el que descubrimos que el humor era una herramienta poderosísima para decirlo todo de una mejor manera. Desde lo más superficial hasta lo más profundo. Y hoy eso se convirtió en una película. Una que hace reír, sí. Pero también hace llorar.

Muchas de las mujeres talentosísimas que se pusieron los guantes para sacar adelante esta historia, en distintos momentos del proceso, nos dijeron alguna versión de lo mismo: que tenían una amiga así, que hacía tiempo no hablaban con ella, que necesitaban llamarla.

Y quizás de eso se trata todo esto: de recordarles a ustedes, y recordarnos a nosotras, que el amor más grande de la vida muchas veces no es el romántico. Es ese que aguanta versiones completas y sin filtros, despelucadas, intensas, rutilantes o en crocs, y también rotas de nosotras mismas. El que sobrevive silencios largos, distancia, crisis existenciales, enfermedades, divorcios, mudanzas, duelos, hijos, caos y hasta audios de ocho minutos.

Esta película está hecha de pedacitos de nuestra vida, pero también de la de nuestras amigas, de nuestras hermanas del alma, de las mujeres increíbles que hicieron parte de este proyecto y de todas esas personas que alguna vez han sentido que crecer no se parece en nada a lo que nos vendieron.

Así que hoy les entregamos esta película como quien entrega una carta de amor larguísima y un poquito ajetreada. Como una celebración al amor entre amigos y un homenaje a todos aquellos que nos sostienen sin pedir nada a cambio. 

También, como una gotica de amor que traemos al océano de dudas, incertidumbre, pesimismo y desencuentros en los que se ha convertido el discurso público en los últimos años. 

Esta película es amor. 

Gracias a los que le apostaron a esto y se montaron en este avión con nosotras: a Felipe Boshell, Lucho Jiménez, Ana María Parra, Valeria Gómez, Maria Gamboa, Maria Linares, Salua Abisambra, Gustavo Palacio, Simón Beltrán, Juan Pablo Solano, Paula Bateman, José Maria del Valle, y todo el equipo que ha estado detrás de esto. A todos nuestros amigos y familia que se aguantaron el monotema por meses, incluso años. Y claro, a todo nuestro cast maravilloso: Manuela González, Mabel Moreno, Claudio Cataño, Emmanuel Esparza, Emmanuel Restrepo, Mya Durán, Julián Cerati, Luciano d’Alessandro, Edgar Vittorino, Viviana Santos, David Moncada, Victor Tarazona y a la bella Frida.

Pero más importante aún, gracias a ustedes por acompañarnos desde el blog, desde la serie, desde los libros, desde los mensajes anónimos, desde los veinte (o antes), los treinta y ahora los cuarenta (o pasados).

Gracias por crecer con nosotras y por animarse a lanzarse al vacío con estas dos viejas.

Cuiden, abracen y celebren a su Susana y a su Elvira. Díganles que las quieren.

#Querámonos.

CON AM🩷R,
María Fernanda y Marcela
(AKA Susana y Elvira)

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