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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 23 de junio de 2017

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11 Comentarios

No me digas gorda

No me digas gorda

Socialmente no es lo mismo ser flaca que gorda. Por ello, el primer adjetivo lo usamos desprevenidamente, sin odio y muchas veces como un elogio. “Pepita, estás súper flaca”. Y Pepita hincha pecho, sonríe, y tal vez dice “gracias”. ¿Pero si decimos “Pepita, estás súper gorda”? Tal vez nos agarre a sombrillazos.

Creo que hay muchos adjetivos que deben sacarse de nuestra lista de posibilidades para describir a las personas. Gorda es una de ellas. Y flaca también.

La sociedad del espectáculo, nuestro propio narcisismo, y hasta el patriarcado, nos han dicho que el cuerpo humano es un objeto de consumo, que podemos hablar del cuerpo de Wentworth Miller, del de Cristina Aguilera, del de Britney Spears cuando se nos antoja. Que podemos hacerlos objetos de memes y de comentarios sobre su estado de ánimo y preguntarnos cuántas Cuartos de Libra se comen al día. Que podemos admirarlos cuando tienen un cuerpo que la sociedad nos ha dicho que es “bello”, y burlarnos y compadecerlos cuando se toman algunas libertades calóricas. O ‘bulearlos’ si se trata de la amiga del salón a la que no le gusta hacer deporte y a la que, coincidencialmente, nadie quiere.

No estoy proponiendo sacar la palabra “gorda” del vocabulario. Finalmente está en el diccionario y sirve para describir al libro de Petete. Sin embargo, hoy está cargada de connotaciones negativas y no se me ocurre un ejemplo de buen uso en referencia a peso de una persona.

A ver, podemos usar “gorda” como una descripción para:

– ¿Referirnos a alguien sin usar nuestro índice? “Mi amiga está allá, en la multitud” –“¿dónde? No la veo. ¿Algún rasgo distintivo? –“Sí, la gorda que está al lado del calvo”. (“Calvo” entra en la misma categoría, por cierto).

– ¿Para usar su peso como referente en una conversación cuando no está presente? “Mi hermana se va a casar” –“¿cuál hermana, la médica?”, –“no, la gorda”.

– ¿Para escribir una nota de dudoso valor periodístico sobre el buen corazón de Pierce Brosnan por quedarse al lado de su esposa… gorda? Historia verdadera.

– ¿Para comentar sobre el cambio de alguien? “Ola, Maruja sí que está gorda” – “ola sí, desde que se casó se dejó engordar. Como ya consiguió marrano…”. Todo está mal en este escenario.

– ¿Para hacerle un servicio social a una mujer sin espejo? “Hola Pepa, es que… no se… he notado que… pues que en el último tiempo estás como… como gorda. Y pues te lo digo antes de que pues… sigas subiendo de peso. Ya sabes, después es difícil bajarlo” – “Gracias Mequetrefa, pero no era necesario que me lo dijeras, todas las mañanas me veo en bola frente al espejo, y pues además tengo que vestirme y se que todo me queda un poquito más… apretado. Igual es que mi esposo es ahora chef pastelero y hace unos ponqués deliciosos que comemos en la cama mientras vemos House Of Cards. Nunca he sido más feliz”.

– ¿O para elogiar a la Gorda Fabiola porque es una gorda feliz y con esposo? Pero es que, aunque nos han hecho creer lo contrario, la evidencia científica demuestra que la felicidad no es inversamente proporcional al peso corporal; y que a cada Giselle Bündchen le toca un Tom Brady, y a cada Fabiola un Polilla. Otra historia real.

Y el último caso. Ni siquiera  tal adjetivo es válido en la cita al médico cuando un muy diplomático y sensible galeno muestra preocupación por el peso corporal de la paciente. “Mira Jacinta, has subido cuatro kilos, y tus exámenes dicen que tienes el colesterol en las nubes. Debes hacer ejercicio y sacar a Krispy Kreme de tu dieta”. – “Gracias doctor, trataré”, responde una muy apesadumbrada Jacinta, pues le dañaron el parche de después del almuerzo con sus amigas de la oficina.

Una referencia imprudente al peso del otro no es más llevadera cuando se acompaña de una supuesta preocupación hacia su salud. Porque hemos vinculado el peso a la salud, y no puede haber algo más equivocado. Todas las mujeres tenemos contexturas diferentes, y contrario a los estándares que nos han querido imponer, todas nos vemos diferentes, y metabolizamos los carbohidratos y el azúcar distinto. Así que lo que es saludable para Kate Upton seguro no lo es para Queen Latifah, y viceversa. Y ambas son mujeres espectaculares aunque tengan índices de masa corporal diferentes.

Pero entonces, ¿si no podemos decirles gordas a las… a ellas, qué sí podemos decir? ¿Que tienen “sobrepeso”? No, pues esto implica que hay un peso ideal. Y no lo hay. ¿O usar la etiqueta de “talla grande”, como les dicen a las modelos que no son famélicas? ¿Pero la talla no es relativa? ¿Y qué es “pequeño” y qué es “grande”? Mi 1.61 metros de estatura me hace “pequeña”, pero mi talla 8 me hace “grande” para los estándares de, digamos, la línea Violeta de MNG creada para salvarnos del aburrimiento fashionista a todas las mujeres que necesitamos medio pliego de cartulina para hacer el ‘A4 Waist Challege’. Entonces tal vez no haya respuesta, porque tal vez no hay necesidad de definirnos, de reducirnos a adjetivos sobre nuestra apariencia. Porque nadie debe hablar de cómo nos vemos. En el mundo ideal.

Si entendemos que la belleza es diversa, que el cuerpo del otro no nos pertenece, y que la forma como alguien se ve no puede ser usado en su contra, daremos un paso hacia el respeto por nuestra propia imagen. ¿O es al revés? ¿Y qué tal si comenzamos por querernos a nosotros mismos? ¿Tal y como somos? Huevo o gallina. O como en ‘When Harry met Sally”, potato/poteito-tomato/tomeito

¿Y por qué hablo de esto? Porque creo que el lenguaje importa, porque es una discusión que tengo hace rato con mis amigos pragmáticos y políticamente correctos (así, en los dos lados del espectro), y porque en los próximos días sale a librerías nuestro libro ‘Con fecha de vencimiento’, en el que profundizamos sobre esos estándares de belleza que nos hacen la vida tan difícil a las mujeres. Ahí les dejamos la novedad.

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Comentarios

  1. Caro

    Hola, por las fechas de los comentarios creo que soy un vivo ejemplo de “pasada de moda” o mejor aún “siempre llego tarde” , la semana pasada vi a dos chicas entrevistadas por el Espectador y me detuve en Facebook a ver de que se trataba, confieso que me detuve por la apariencia de ellas, bueno me llamo la atención particularmente la forma como una de ellas tomaba el micrófono, mientras la periodista movía ese micrófono de tal forma que conseguía hacerme pensar que me seguía un caminante de la serie The walkin Dead, Bueno a través de esa entrevista llegue a la serie Susana y Elvira que me atrapo inmediatamente, con asombro vi que es del 2013 y como vivo fuera de Colombia asumo que por eso no las conocía.
    Gracias queridas Susana y Elvira porque adicional al sarcasmo inteligente que manejan, tienen una habilidad espectacular de escribir lo que muchas pensamos.
    Después de tremenda pastoral…….. me pueden decir donde veo la tercera temporada?
    Gracias

  2. juliana saavedra

    Hola, debo confesar que soy adicta a leer sus notas , me parecen bastante interesantes e inteligentes,me encanta su manera de pensar, pues leyendo esto cada día me doy cuenta de que nuestra sociedad esta muy cerrada, tenemos un pensamiento muy triste y lamentablemente hoy en día las personas se preocupan mas por el físico,a nuestro cuerpo no le importa la opinión de los demás , todos somos especiales y tenemos cosas que nos hacen únicos e importantes en esta vida , muchas veces dejamos que nos bajen el autoestima hasta las personas que mas amamos son las encargadas de que eso suceda, pero debemos tener presente que la belleza verdadera es la que uno mismo se ha encargado de creer, estoy de acuerdo con esta nota, me encanta que personas como ustedes le abran los ojos a esta sociedad y que se encarguen de demostrarle a las personas que falca,gorda,chiquita,alta, somos seres especiales y eso es lo que realmente tenemos que ver en nuestros espejos. felicidades me encanta lo que hacen, saludos y estar al tanto de todo.

  3. Camilo Anichiarico

    Susana: uno de tus mejores entradas ever, es súper bueno que te burles y denuncies de y a aquellos que se creen políticamente correctos o de aquellos que no se dan cuenta de cuánto daño hacen al decirle a alguien gordo o gorda. Lo del encasillamiento categórico fue otro punto y no sólo para los gordos sino para todas las categorías que sirven para ese fin: seguir manteniendo estándares de belleza y comportamiento como “las mujeres son recatadas” o “si es negro y no baila no es negro” o “si es marica debe saber de moda”. Por último adoro su blog y en serio no se porque llaman a esto un blog para mujeres lo que publican es preciso que lo entiendan mucho y muchas. Y para todas esas personas que creen muchas cosas que las y los médicos dicen no coman entero que la ciencia tiene sesgos y grandes.

  4. Jen

    Marcela Cabrera cuanta razon tiene!… yo tambien siempre he estado de ese lado de la balanza y es supercanson que siempre se tilde las mujeres delgadas directamente de anorexicas, y el : “uy tomese la sopita” es de los comentarios mas estupidos… como si los metabolismos rapidos que mantienen la delgadez no fueran naturales…

  5. Lina Restrepo Giraldo

    Estoy deacuerdo contigo en que debemos dejar de calificar y describir a las personas segun su peso corporal u otras características físicas , con adhetivos negativos. Siempre lo he pensado.
    Lo que no es correcto es que digas que la preocupacion por la salud de una persona con sobrepeso u obesidad es un supuesto. La obesidad es una enfermedad, muy cruel porque todo el mundo te la diagnostica y el tratamiento requiere cambios significativos en el estilo de vida que deoenden principalmente del paciente, segun el caso podrian beneficiarse de ayuda farmacologica o incluso procedimientos quirurgicos. La obesidad es una enfermedad que te lleva a muchas complicaciones metabólicas (riesgo de diabetes, dislipidemia, higado graso), cardiovasculares , respiratorias y osteoarticulares. Los pacientes con obesidad tienen mayor riesgo de complicaciones y de mortalidad temprana. En la consulta médica es indispensable evaluar peso, y no hablamos de peso normal, sino de peso saludable. Lo hacemos para mejorar calidad de vida y disminuir riesgo de complicaciones. Existe evidencia epidemiologica y de estudios clínicos que demuestran ampliamente que la obesidad y la adiposidad visceral se relacionan con desenlaces adversos y requieren tratamiento. el médico esta en la obligacion de diagnosticar la obesidad h promover conductas terapeuticas. Si no es así es como que tu fueras al odontologo y el no pudiera hablarte de la gingivitis, la caries o la halitosis, porque son temas incomodos; pero si no se tratan se hacen progresivos.
    Creo que la diferencia allí es que el médico quiere ayudar y tiene la responsabilidad de que el paciente mejore su salud. Es un concepto clínico y no un estigma social.

  6. Maria

    Excelente entrada. Casualmente también tengo un blog y hace poco escribí sobre ese tema, pero estando de este lado, el de las gordas. Lee “La gorda del crew” aquí: http://www.cosasquepasan30.blogspot.com.co/2016/03/es-muy-facil-ser-aceptado-y-admirado.html déjame tus coments y sigueme en facebook: https://www.facebook.com/Cosas-Que-Pasan-607289906073541/ !!

  7. Sara

    Susana, por supuesto que no hay necesidad de reducirnos a adjetivos, pero de que hay un peso ideal lo hay. Hoy en día el sobrepeso y la obesidad son un gran problema de salud pública, los médicos no les decimos a los pacientes que están pasados de kilos por bajarles la autoestima, muchos estudios demuestran la gran relación que tiene el peso con la diabetes, la esteatosis hepática, el pseudotumor cerebri, las dislipidemias, la hipertensión, la glomeruloesclerosis, el síndrome de ovario poliquístico, el hipogonadismo y muchísimas complicaciones más, por lo tanto un adjetivo como estos puede estar definiendo nuestra calidad de vida para siempre, porque no es una cuestión de adjetivarnos, es una cuestión de salud y autocuidado, conservar el IMC adecuado es una inversión a futuro. Estar gordo es una palabra cargada de connotaciones negativas, y debe seguir siendo así, porque desde el punto de vista médico si que las tiene.

  8. Karol

    Me encanta leerlas, me remiten tantos elementos que desconozco que siempre mientras voy, leyendo en otra pestaña de google voy buscando, estoy totalmente de acuerdo y acierto con alguien que publico algo así como que este es un país que celebra la uniformidad y nos burlamos de la gente diferente, triste realidad. Apoye la encuesta respecto a la maternidad y la belleza, sin duda alguna estaré encantada de tener en mis manos su nuevo libro!! Felicidades chicas, las admiro y celebro su existencia

  9. David

    ¡Interesante artículo y que gusta! La verdad son muchas las palabras que van cargadas de connotaciones negativas y si en verdad se pretende lo contrario es más fácil dejar su uso…

    ¡Muy Bueno Todo, es el primero que leo, revisaré algunos más!

  10. Marcela Cabrera

    ¡Me encanta!
    Hay que ponerse a pensar también que dentro de los “adjetivos calificativos” del cuerpo estandarizado la palabra “flaca” no siempre está vista de la mejor manera.Con mis 22 años peso 48 kilos y mi masa muscular no es mayor que la de mi gato (por hacer una analogía) , toda mi vida eh luchado por alcanzar el peso y la masa “correctos” he visitados nutricionistas, gimnasios de los que me aburro todo el tiempo, estilos de vestir que hagan que me vea un poco menos flaca, menjurjes y de todo… Pero no,nada ha funcionado en realidad. No es por capricho de no comero de querer verme delgada es solo mi metabolismo un poco loco y algunos problemas dijestivos severos que no tengo por que estar explicando a todo el mundo, sin embargo todos los dias frente al espejo también me pregunto si debería o no usar la falda a medio muslo, si usar o no una blusa de tirantes, si ponerme un short una camisa olgada o preferir una suelta que no deje ver mi delgada cintura, muchas personas me catalogan de anorexica claro, es muy fácil juzgas así, hacen comentarios del tipo “esas piernesitas tuyas” y cosas por el estilo. Es dificil entonces adaptarse tambien desde este ” otro lado de la balanza ” el lado de las chicas ultra delgadas que no somos así por que lo deseemos si no más bien por que la naturaleza lo hizo así. Llevo mucho tiempo siguiendo un tratamiento dietético que me permite estar super activa y dinámica, tener fuerza y energía pero no eh suvido ni de peso ni de talla, mi salud esá mejor hoy aunque los estándares me digan lo contratio. Usar gorda es despectivo como flaca aunque generalmente no se considere esta posicion.

  11. patas

    Muero! Nuevo libro? Cuando sale???

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