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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 26 de agosto de 2019

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17 Comentarios

Almuerzo con amigas

Almuerzo con amigas
Elvira

Hay veces que un simple almuerzo con amigas que no se ven hace años termina siendo una pesadilla.

Nos encontramos Lupita, Antonia y yo. A Antonia la veo con frecuencia, pero a Lupita ya casi nunca. Como suele suceder cada vez que nos reunimos, Lupita no tardó en apoderarse de la batuta y guiar la conversación hacia lo que a ella le interesa: su vida. Ella, que a los 33 ya tenía dos hijos y esperaba al tercero, siempre le ha encantado cuestionar todas las decisiones de vida de Antonia. Y las mías. Y las de todo el mundo. Tal vez por eso Antonia y yo decidimos que la veríamos lo suficiente como para cumplir algún tipo de protocolo.

Empezamos a hablar, claro, de los hijos de Lupita. Que Marianita es una pequeña tirana, que su esposo no entiende a Nico y que nunca es capaz de regañar a los niños, que Lucas siempre se le mete al baño cuando ella cree que va a poder tener tres minutos para ella. Y así siguió sin parar por unos treinta y cinco minutos: que ahora les da a los niños leche de coco porque la leche de vaca, la de soya, la de almendras, y todas las similares son peligrosísimas; que bloqueó a uno de los del grupo de padres del colegio que hicieron en Whatsapp; que está buscando un colegio para Lucas que vaya con sus principios educativos… Hasta que paró para regañar a Antonia porque, al minuto cuatro de la conversación, decidió que le interesaba más saber qué estaba pasando en twitter que el recuento del segundo a segundo de la vida en la casa de la Lupe. A regañadientes bloqueó su celular y lo puso cara abajo sobre la mesa, se cruzó de brazos y le dijo lo que quería decirle hace años: “el “monotema” se ha apoderado de tu vida y de tu conversación”.

Puse entonces el primer tema que se me vino a la cabeza para cortar con la malaonda que se acababa de formar en la mesa: el delineador lobísimo que compré hace poco, que en ninguna parte decía que era “escarchado”. Es inmundo. Realmente inmundo. Intenté explicar lo de los Yuccies. Fracasé. Así que Antonia decidió meter a Caitlyn Jenner en la conversación. Y claro, le dio pie a Lupe para que se regara con sus mil y un teorías sobre los traumas que le iba a causar a sus hijos (aunque nunca se detuvo a pensar que la mayoría de ellos son unos viejos), y que eso solo puede pasar en Estados Unidos porque acá estamos tan atrasados que incluso en el colegio de Mariana todavía negaban el ingreso a hijos de madres o padres solteros. Ahí Antonia soltó la carcajada y yo recordé la vez que una profesora de mi colegio me dijo que allí solo recibían hijos de matrimonios estables y católicos practicantes. Aunque ni yo ni mi familia hacíamos parte ni de lo uno ni de lo otro, mis papás pagaban puntualmente cada una de las cuotas y mensualidades que el colegio exigía.

La conversación continuó y Lupe insistió en que eso del transgenerismo era una cosa muy rara que no lograba entender. No entendía cómo una persona de repente decidía ser otra cosa, como si tomar una decisión de ese tamaño fuera una decisión tipo supermercado: ¿pollo o carne? ¿chocolate light o chocolate relleno de nutella y ganache de chocolate?

Antonia sólo quería hacerle entender a Lupe una cosa: que el género era una construcción social y que puede ser cambiado. Pero Lupe insistía en que por más tetas que se pusiera Caitlyn, y aunque la nueva estrella transgénero se mutilara su “masculinidad”, seguiría siendo Bruce. Per secula seculorum. Porque para Lupe, la transformación de Jenner no era más que un “stunt” publicitario para salirse del show de sus hijastras y lograr la atención que ellas siempre le habían quitado. Así que, para Lupe, “Caitlyn” no era nada más que Bruce Jenner disfrazado de mujer. En ese momento Antonia se levantó de la mesa con la excusa de tener que usar el baño.

Nos quedamos en silencio, aunque a Lupe le duró poco pues aprovechó la ausencia de Antonia para llamar a su casa a preguntar si los niños ya habían llegado y si ya habían almorzado. Colgó, me sonrió y se quedó mirando hacia un lado. El silencio regresó. Trajeron el almuerzo, en buen momento para concentrarnos en otra cosa: la comida. Antonia llegó, se sentó, miró su plato, le sonrió a Lupe, me sonrió a mi, y clavó toda su atención en su almuerzo. Comimos en silencio. Al finalizar, el mesero preguntó si queríamos café. “¡Por dios, no, no nos haga prolongar esta miseria!”, pensé.

Pedimos la cuenta, la trajeron y la dividimos en tres. Antonia pidió el datáfono y mientras sacaba su tarjeta de la billetera, miró a Lupe y le dijo: “¿Viste la de Zoe Saldana? Anoche nos quedamos hablando con Mateo y tomamos la decisión de que cuando nos casemos él tomará mi apellido”.

Quise huír. Ya veía venir una nueva discusión. Pero entendía lo que Antonia quería: picar a Lupe con las cosas que la ponen incómoda, las que se salen de la burbuja de perfección que se ha inventado. Y porque Antonia y yo sabemos que su vida no está llena de arcoriris y unicornios morados, aunque Lupe insista en mostrarle al mundo lo contrario.

Comentarios

  1. Burbuja

    Tengo una Lupe en mi vida (quien no?) y es una mamera encontrarnos para escuchar hablar de la maravillosa relacion con su novio…a mis 31 sigo soltera, sin prospecto y sin nadie que ocupe mi corazon, asi que entenderan los jalones de pelo que pego cada vez que la escucho hablar. Su cuento de hadas me cansa..pero ahi seguimos viendonos unas 3 veces al año para una conversacion monotematica.

  2. Jaime

    Sí es cierto, las mono-conversaciones son una mamera, sea el tema que sea, pero siempre he tenido la duda, ¿Si la pereza hacia estos temas son Envidia o pura física mamera?

  3. Angela

    Me pasa todo el tiempo…. soy la típica treintañera sin novio, sin prospectros (ni siquiera nadie q me guste) mejor dicho la típica treintañera solterona rodeada de niñas de 20 y tantos con novios, algunas metieron las patas y están recientes en la maternidad, o las de 40 casadas con mil problemas en el matrimonio, y obviamente con su colombianidad de apariencias…. yo estoy totalmente perdida en la vida, aunque siento q tmb soy monotemática, lo q pasa es q no puedo sacarlo a relucir con todo el mundo. Mi monotema es viajar o no viajar, hacer una maestría en el exterior o no pegarme tremenda endeudada? Como quien dice, lo bueno de estar soltero y sin hijos a los 30 es tener libertad, especialmente financiera (entre comillas) pero a la vez esas mujeres con hijos tienen una gran ventaja y es q el sentido de sus vidas es ese “mamá, agu gú, bebé” (yo odio a los niños, no quiero ser madre nunca), así q bueeeee……. nada es completo. Por lo menos ellas no son una veleta de confusiones trascendentales…. pero tmp son libres jejeje.

  4. Andrea

    La verdad es bastante molesto cuando las madres acaparan todo para hablar única y exclusivamente de sus hijos
    No desconozco el valor social que tiene una madre, pero me incomoda que muchas veces se crea que porque no se cumple con la función social de madre por parte de quienes simplemente decidimos no serlo, somos menos importantes para la sociedad, cuando todo es un equilibrio y todas las personas aportamos a nuestro modo

  5. Chio

    A veces lo que nos unió a una amiga en el pasado ya no existe porque cada cual ha evolucionado de manera diferente. Es cierto que como mamás los primeros años nos ponemos monotemáticas e intensas pero esto no nos da derecho a monopolisar la conversación. Además nada es excusa a la intolerancia. De la tolerancia y el respeto nace el diálogo, la empatía y el placer de compartir un momento con esa vieja amiga a la que alguna nos identificamos tanto.

  6. alejandra

    Hola soy nueva en sublog pero me fasino su seria, nunca las habia leido pero son maravillosas, ami aveces me pasan cosas similares y vaya que es odioso :/ bueno esero su proximo post BYE!

  7. laura

    por que son amigas si no tienen nada en común ? o bueno al parecer nada con lupe.

  8. maría

    Fuera del tema de la publicación… no puedo entrar a http://www.mimosatv.com ¿alguien sabe qué pasó?… ¿la página sigue activa? :/

  9. Adrianan

    Sii q mamera pobrecita pero se vuelven mono temáticas y si además uno dice q se caso x lo civil y no quieres hijos guau ahí si q se ponen difíciles con el tema porque son las amigas tipo susanita q aunq su matri sea un infierno con muebles ellas quieren creer q es el matri y la familia perfecta y q no tener hijos es un esperpento. Amo a mis amigas susanita pero vaya lío entenderse con ellas

  10. Diana2

    Es muy difícil mantener una amistad estrecha, entre la amiga soltera, sin hijos, con un amiga casada y con hijos. Son dos mundos totalmente diferentes, que se acercan sólo en la medida en que la una no quiera criticar el mundo de la otra, sino tan solo escucharla. Lo que resulta un ejercicio supremamente complejo, porque siempre vamos a tratar de justificar el mundo que hemos seleccionado vivir. Con las viejas amigas, con las que nos vemos cada año, sólo se recuerdan gratos momentos del pasado. Con las amigas que frecuentamos es con las que compartimos nuestros secretos, nuestras decisiones y nuestras preocupaciones, sin tener que justificar nuestra soltería, o nuestra vida sentimental, solo compartiéndola. Yo frecuento poco a mis amigas casadas y con hijos, ya sé de que se va hablar y me aburre!!!

  11. Marcela

    Excelente artículo. muy bueno!!!

  12. Tatala

    El punto es que el mundo de nadie es perfecto, sea soltera, casada, con hijos, sin hijos, no lo es, total que no es lógico que las personas expongan su vida como cuento de hadas, no es real y me parece intolerable la actitud de las que se toman el atrevimiento de hacer monólogos en las reuniones con amigas, no es justo… Estoy cansada de las personas así, nada mas rico que hablar de banalidades, recordar viejos tiempos, reírse de situaciones bochornosas… Asi si vale la pena reunirse con amigas de lo contrario prefiero quedarme e tirada en mi cama repitiéndome por enésima vez titanic.

  13. Abril

    Te aconsejo que no hagas a un lado a tu amiga. Aunque hablemos solo de nuestros hijos y de nuestra familia tambien necesitamos de nuestras amigas. Hay veces que son ellas una fuente para desconectarnos de la rutina que vivimos con los hijos y nuestro esposo. Y no hay nada peor que tratar de reconectarte con la gente que sabes que le da jartera verte.

  14. Abril

    Tengo dos hijos y despues de mucho tiempo entendi que uno no puede estar hablando solo de ellos porque los amigos no quieren saber solo de ellos. Les interesa saber que estan bien y algunas cosas que hacen pero hasta ahi. Durante dos años fui una monotematica como tu amiga y lo que sucedio fue que espante a muchas de mis amigas y fue dificil volverlas a recuperar. Para uno los hijos se conviertene en el centro de su universo pero eso no quiere decir que para los demás tambien sea asi. El tiempo te enseña a parar y saber que hay gente con la que puedes compartir esas cosas cuando compartimos la experiencia de ser padres. Pero las amigas que no son mamas nunca van a entender que los hijos se apoderan de tu vida y debemos saber que primero fuimos amigas antes que convertirnos en mamas.

  15. Diana

    Te entiendo yo soy madre soltera, y mis amigas la mayoria son segun ellas los superrr matrimonios y los hijos perfectos y los colegios superrrr carisimos…la mayoria de veces pienso que si uno habla y resalta esos temas y habla tanto de mis hijos son una cascada de virtudes y mi esposo y matrimonio perfecto y no tiene mas tema es porque rn realidad tienen serios problemas con esos temas en su vida real, por eso cuando las escucho digo gracias Dios por ser solterona y madres soltera porque soy feliz y no tengo que aparentar nada

  16. HolaPaola

    Madres de todos los espíritus guerreros, no multipliquen a las Lupe de todo el mundo, esas personas simplemente no entienden que el punto de verse o reencontrarse con las amigas, es para hablar de sus vidas, pero sucesos trascendentales, de si cambio o no de maquillaje o de rodolfo, si se siente cómoda, para contarse confidencias, si fuera para saber de los hijos uno iría a hablar con los angelitos.

  17. Laura

    Jeje, te entiendo elvi. Tengo una amiga identica a lupe pero la diferencia es que ella tiene 26!!! A mi ya me da mamera llamarla porque se que no va a hacer nas que hablarme de su bebe.

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