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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 26 de agosto de 2019

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5 Comentarios

Día 106: el infierno

Día 106: el infierno
Emilia

Quedan 106 días para mi matrimonio y desde que en la universidad me comía un pastel de arequipe al día, no había estado tan, digamos, médicamente pasada de kilos.

Hoy fui a buscar vestidos. Vestidos blancos y repolludos. Y como presentadora de noticias en televisor plano, me veía gorda y apretada. Como una versión sin carisma del muñequito de llantas Michellin. Ya lo había anunciado, lo se.

Esto para contarles que este matrimonio me hace pensar en cosas que nunca antes: centros de mesa y gimnasio. Pero odio los gimnasios –y no voy a hablar de los centros de mesa con base de espejo que una planeadora de bodas me cotizó –.

El caso es que los gimnasios y Andrés Carne de Res son lo más cercano que conozco a lo que podría ser el infierno: la gente deja sudor en todo lado y aún así cree que pueden levantar, por lo que hombres y mujeres están en una operación periscopio constante y aspiracional. Hay, además, un festival de testosterona y silicona. A veces al tiempo, porque he visto hombres que gimen al levantar pesas de 100 kilos con pectorales claramente artificiales. Y al soltar las pesas parecen claramente poseídos por el espíritu “Hulk Hogan meets Damian Thorn”. Y hablando de Andrés… creo que todos alguna vez hemos visto al traqueto de pómulo artificial con mamita-rica en la pista de baile.

Total, creo que a los 32 años debo perder al menos 7 kilos en menos de 106 días y no se qué hacer. ¿Debo ir en contra de lo que he creído y meterme a un gimnasio en el que los instructores me saludan de beso, hay clase de rumba, me toca ir en la “hora asalariado” y por ende hacer fila para treparme en una escaladora, y llevar candado para dejar mis pertenencias en los lockers que desocupan cada semana?

Ahora solo me faltaría decirle que sí a la señora de los centro de mesa pomposos y reflectivos para ser un verdadero cliché romántico-consumista.

Comentarios

  1. Marcela

    Si los 7 kilos de más te hacen sentir mal a ti, no por lo que piensen los demás, si no porque en serio no te gustan, creo que es bueno hacer algo, no hay nada mejor que sentirse bien con uno mismo … así seamos flacas o gorditas. Si nunca te ha gustado el gimnasio, púes puedes buscar otras alternativas… clases de aeróbicos, crossfit, dietas ( nooooo jajaa) , o ejercicio en casa… Después de una larga temporada de unos kilos de más y no hacer ejercicio … engorde, no encontraba algo que me gustara… pero luego de pensar y buscar … encontré algo … xbox + Kinect + nike trainig… , sin salir de mi casa… solo 25 minutos… sesiones agradables. La ventaja es que puedes decirle a tu futuro esposito que también puede hacer las sesione, hay entrenamiento para hombres y mujeres.

    Espero los días que queden no sean un infierno, y que la idea de que hay cosas que son un cliché romántico-consumista en un matrimonio, no sea una traba para que te goces los días previos.

  2. Ana Maria

    jajajjajaja que loco esto !!!! yo ya me case y jamas volveria hacer por un hombre todo lo que hice por mi ex!!! menos dejar de comer.

  3. Marthísima

    Esta historia ya me parece francamente aburrida.

  4. Angela

    Y a quien carajos le importan 7 kilos. Naa.. Deja mas bien de preocuparte por miniedades. No vas a bajar de peso para el, porque es obvio que te ama por lo que eres y no por como te ves, si no, no valdría la pena el matrimonio. Uno se arregla y compra adornos bonitos solo para que los invitados coman de uno. Nada que hacer. Haz ejercicio, pero no por bajar de peso, sino por sentirte bien contigo misma, por sentirte mas fuerte y decidida, y eso ayuda a quitar tanto estrés, que al fin de cuentas no se sabe si es por lograr la fiesta perfecta o porque vas a convivir muchos años con la persona que amas… Mas bien aprovecha esta linda etapa.

  5. Jackeline

    Ese no se parece en nada al infierno…ojala bajar kilos y adornar mesas fuera la dificultad. Piénsalo bien al final 32 años no son mucho….y puedes disfrutar mas

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