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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 17 de January de 2019

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21 Comentarios

Pepa, Susana y el patrón

Pepa, Susana y el patrón
Susana

Si algo he aprendido en estos años de psicoanálisis es que no debemos juzgar. A nadie y por nada.

No me lo enseñó una religión, aclaro, porque he descubierto que a pesar de lo que profesan, las religiones son la cuna de los juicios y la intolerancia. Me lo enseñaron, al contrario, Freud y compañía.

Todos tenemos unos patrones y unas historias que nos han formado desde chiquiticos, a veces sin darnos cuenta. Un papá ausente o una madre controladora determinarán la forma como nos aproximamos al sexo opuesto y vivimos nuestra vida. Incluso, un papá furioso y autoritario puede ser clave en cómo aceptamos –o no – la autoridad de nuestro jefe y nos relacionamos con nuestros compañeros de trabajo.

Eso sí, no se trata de ir por el mundo echándole la culpa de nuestros errores a los demás, con un “es que tuve una niñez difícil bujuju”, pues nosotros somos los únicos responsables de nuestra vida y de nuestras acciones. Se trata entonces de entendernos, aceptarnos y detectar lo que nos estorba para sacarlo del camino y así vivir una vida productiva y feliz.

Mi amiga Pepa Marruecos ha estado metida en relación tormentosa tras relación tormentosa. Cada hombre con el que se mete es un cambio de vida, gustos y tradiciones para ella. Nunca la he conocido sola, y la he visto pasar de reguetonera a hipster varias veces. También de empresaria de joyas a intelectual, sin mayor esfuerzo.

El suyo no es solo un problema de identidad. Los hombres que escoge la maltratan emocionalmente, la menosprecian, algunos de ellos están en la delgada línea entre el manoteo y el abuso. Pero ella se queda ahí, le cuesta trabajo salirse, y solo lo logra cuando conoce a otro hombre, el supuesto clavo, y la historia comienza de nuevo.

Nunca la he juzgado, a pesar de que a este último ya le ha terminado cuatro veces. Un caso típico de “cangrejus crónicus”. Siempre he tratado de estar ahí con un consejo, a veces visceral, otras maternal. Le he recomendado mi psicoanalista mil veces, le he dicho que ella tiene un patrón que le quedó grande, que busque ayuda. Y que eche a ese tarado, claro. Pero nada.

Yo estuve en un caso similar y algunos fueron inclementes conmigo. Hace muchos años estuve en una relación con un troglodita (sinónimo de neandertal) con el que las peleas eran horribles, me tenía totalmente censurada, ya no tenía amigos (algunos se habían alejado porque no lo soportaban a él, y de otros me alejé yo porque él no los soportaba a ellos). Este gorila había hecho que ya no supiera quién era. Pero no podía irme, no entendía por qué. Trataba pero no podía.

Mi mejor amiga de aquel entonces era muy dura conmigo. No podíamos tener una charla tranquila sin que me llenara de etiquetas, todas relacionadas con debilidad, falta de carácter y sumisión. Nunca se preocupó por entender que si yo, tan radical y fuerte, no podía salir de ahí era por algo más fuerte que yo misma.

Sin decirle a nadie decidí ir al psicoanalista por primera vez. Y ella, mi psicoanalista, no tuvo que decir mayor cosa para que yo, con solo oírme hablar, entendiera muchas cosas. Yo tenía un patrón: los narcisistas. Tenía (y tengo) un imán para ellos. Me atraían (o me atraen) su carisma, seguridad y confianza. También su ausencia y manipulación.

Algunos meses después de comenzar terapia pude terminar con mi neandertal y nunca volví a mirar atrás. Pero no perdono a mi ex-mejor amiga por no entenderme, juzgarme y hasta insultarme en su gran ignorancia. Y hoy lidio un combate diario contra mi patrón. Lo voy ganando.

Ya se que Pepa no es ni bruta, ni débil, ni tonta. Solo se que cuando esté lista encontrará su camino y la motivación correcta para buscar ayuda. Si no, pues que la fuerza la acompañe.

El ejercicio que hicimos con ‘Consejos viscerales para casos reales’ me mostró que hay muchas personas que como Pepa y como yo sucumbimos ante patrones que no entendemos. Más allá de la solución que les dimos a todos los casos, el mensaje es que no debemos juzgar a quienes hacen cosas que a veces no parecen muy sensatas.

Este mundo es muy complicado e intolerante para ir por él juzgando y criticando desde la ignorancia, sin tener en cuenta que todos somos individuos con historias y lastres con los que debemos luchar -o no- todos los días.

Comentarios

  1. Carito

    Una de mis mejores amigas lleva 4 años en el mismo cuento que tu viviste, nos hemos cansado de decirle con otra amiga que lo eche, que no la merece, que cómo diablos se mama semejante petardo… Ahora que mencionas esto, caigo en cuenta de que en muchos momentos he sido cruel con mis comentarios, y la he juzgado sin entender que efectivamente, hay una fuerza más fuerte que ella misma que no le permite dejarlo. Ahora que lo pienso, quizá también pasé por lo mismo un par de veces, pero asi como dices tu también, mis papás me enseñaron a defenderme y no dejarme de nadie, a ser capaz de hacer conciencia de esas situaciones. Voy a tratar de ver si tiene algun patron.!!

  2. Manuela

    Soy psicologa; y creo que confundes el término PATRÓN dentro del psicoanalisis. Son términos complemtamente diferentes. Los patrones ni se traducen a inconsciente ni muchos menos a una triangulación o encierro en el Edipo. Un patrón narcicista? ninguno de estos terminos se usa en psicoanalisis. Lo que te sucede, o sucedió es una identificación histérica a tu objeto de deseo en falta; y ahí surgía tu pulsión repetitiva, propia del neuroticismo. Retornar al inconsciente y crear conciencia; o ya bien, enfrentar tu fantasma. No te dejes meter cuentos que no son.

  3. Adriana

    Pienso que a veces no es un tema de juzgar pero una palabra dura a tiempo a veces es como la bofetada que te hace reaccionar. Pero hay amigas que se quejan de lo malo que es el tipo que se van que ahora si y siguen, eso se vuelve un circulo vicioso que le mina a uno la energía, en ese momento lo mejor es mandarla a un sicólogo para que se deahigue y hacerse a un lado porque lo terminan enfermando a uno.

  4. maria

    Pase exactamente por lo mismo y ahora estoy superando esa etapa de mi vida la diferencia es que yo no he ido al psicoanalista … yo misma me estoy aprendiendo a conocer … y es lo máximo

  5. nata

    psicoanalista o psicólogo

  6. Carolina Yopasa

    Leyendote Susana, entiendo que mi
    Problema es el mismo que te aqueja, tengo, igual que tu una fijación por los narcisistas, eso me ha hecho cometer errores tras errores y encontrar en aquellos hombres una figura de “el tipo seguro” sin darme cuenta que estaba minimizandome, cuando les había permitido dejarme sin identidad, pues como a ti en determinado momento, perdí a mis amigos, deje de salir, deje de vivir y de hacer lo que a mi más me gustaba para vivir la vida que un pelmaso quería que viviera. Muchas veces me he auto lacerado por ello, me he sentido la más estúpida de todas, no sólo por que he permitir que me maltraten, además por que he odiado con todas mis fuerzas el sentimiento de no saber ya quien soy, se desdibujó totalmente mi identidad.
    Ahora, de mi última tormentosa relación con el
    Peor de los gorilas con el que me pude encontrar, quedo un hijo, al que amo, pero al que me duele haberle dado un padre que a los pocos días de nacido entre arrumacos y besos le decía “hijo, usted mínimo a los 14 años debe haberse acostado con una vieja” … “Lo voy a llevar a un putiadero”, esto último parecía ser parte de su virilidad, tantas veces vociferada en la cama y fuera de ella. Para cuando me “desperté”, parecía ser demasiado tarde, pero siempre hay oportunidades mientras se este vivo, así que decidí terminarle, decidí que no quería irme a vivir con el, ni siquiera por el hecho de que hay un hijo, motivo por el cual todo el mundo tiende a creer que si uno se “dejo embarazar” debe seguir aguantando al petinetre papa del niño.
    Decidí que no quería aguantar más, decidí ser libre con mi hijo, decidí tomar decisiones, ampliar mi círculo social, decidí volver a leer, ir a los sitios que me gustan, hacer lo que me encanta, y bueno creo que más que sobrevivir, estoy viviendo, gracias Susana, por que descubrí la tendencia que tengo de buscar hombres con complejo de Narciso.

  7. Anónimo

    Es un mensaje muy bonito; quisiera complementar que además de las viviencias anteriores que forman nuestro carácter también hay ciercunstancias y momentos en la vida que nos obligan a actuar de una manera u otra, y a veces es un cúmulo de situcaciones presentes que nos obligan a actuar de cierta manera, y solamente uno puede divisar el panorama completo.
    Yo tambien estuve en una situación similar y fue solo hasta que comprendí que la solucion estaba en mí y no en él, que logré salirme de esa relación.

  8. JaneAvril

    Es cierto, uno no puede ir por la vida juzgando a diestra y siniestra a los amigos por cometer innumerables errores. Sin embargo hay un límite entre ser amigo y otra en convertirse en el muro de lamentos de años de la misma historia con protagonista diferente, y con la particularidad de que la o el afectado saben su problema pero se niegan a remediarlo. Esa maleta del amigo se vuelve propia, el amigo proyecta todas sus debilidades en uno, y de cierta forma lo absorbe hasta un punto de sentirse nulo, o convertirse el ‘alma gemela’ de él o ella.
    Lo digo porque en este momento estoy en la crisis de finales de los 20, no he empezado maestría, ni tengo un trabajo más evolucionado en los 2 años que hago parte del sistema productivo (vivo en un pueblo), para ahora vivir las proyecciones de mi mejor amiga y su teoría de ‘NOS DEJÓ EL TREN’ (a ella, a mi no).
    No hay que juzgar a nuestros amigos, acompañarlos, pero no dejar que su vida se releje en la de uno.

  9. laura

    Buen consejo.Muchas veces no comprendemos nuchas situaciones hasta no vivirlas.

  10. Francy Forero

    Así o más acertado!
    Más de una vez me ha pasado… quiero gritar mi historia a oidos que estén abiertos, sin juicio, sin reclamos, sin mala actitud y sin bloqueos!
    Por que al hablar con los demás, terminas hablando contigo mismo y encontrando las tan anheladas respuestas.
    Excelente post y lección de vida

  11. Marthísima

    Totalmente de acuerdo con el post. Estoy en una situación muy similar: salgo con un hombre menor que yo, y todo apunta a que no es más que un pelafustán. Pero me gusta, me encanta el sexo con él, y lo he intentado dejar pero no he podido. Una de mis amigas está en total desacuerdo con esa relación, y no hace sino decirme que merezco algo mejor. Me habla de que ya soy una mujer que sabe lo que quiere y no puede creer que esté perdiendo el tiempo con un tipo así. Lo sé, lo sé amiga, – le digo – pero por favor deja de juzgarme. Déjame cagarla, que yo tampoco soy boba, y sé lo que hay. Es tal su enojo, que ha llegado a “prohibirme” que me parezca con él si sale un plan con amigos.

  12. ltas

    siempre he tratado de no ser dura con mis amigas en parte las entiendo….solo les pido fuerza para que sigan adelante…

  13. Soledad Marquez

    Estoy metida en unas de esas reuniones tediosísimas que abundan en mi trabajo, busco refugio y me encuentro esta belleza; no creo que hable sobre los juicios sino sobre el papel de los amigos cuando estamos en “la inmunda” emocional y el derecho a cometer estupideces que todos tenemos.
    Cuando entramos en esos estados emocionales corrosivos, solemos perder de vista que contamos con la capacidad para salir del mismo, quizás porque nos falta un espejo real donde veamos el estercolero en el que estamos nadando y nuestros amigos no siempre pueden verlo claro, pero la cantaleta no ayuda, no funciona,… con los años me he dado cuenta de que mi papel como amiga tiene etapas, una en la que hago una pregunta para saber si mis amigos están conscientes de que están en el abismo, una conversación más seria cuando es claro que están en crisis y por último una compañía presente cuando están en proceso de reflexión y recuperación, pero la verdad, nada es suficiente, siempre hay una voz interna que nos lleva a querer usar terapia de choque, bofetadas verbales y sacudidas para salvar a nuestros amigos de vivir esos momentos dolorosos que vaticinamos.
    Para finalizar, recuerdo esa escena de “alguien tiene que ceder” cuando Diane Keaton le dice a Ananda Peet que no puede ir por la vida protegiéndose de sentir, no podemos evitar meternos en estados emocionales de mierda, pero sí cambiar la forma como acompañamos a nuestros amigos en esos periodos y la manera como los sobrellevamos hasta superarlos a punta de psicoanálisis, deidades o rutas zen.

  14. Alexandra

    Susana, me encantó tu post porque me sentí completamente identificada, no solo con la parte del troglodita, creo que mujer que se “respete” ha pasado por esto y que terrible, sino también con el tema de tú amiga juzgadora, porque lamento decir que alguna vez fui o sigo siendo muy dura en temas similares. La verdad creo que es un patrón adoptado de mi mamá, y por ello creo que con palabras duras las personas no van a sufrir o van evitar su sufrimiento. Mis palabras y actitudes en el fondo, por duras que parezcan, solo quisieran salvar a otras personas de situaciones que de pronto yo ya he vivido, aunque ahora soy consciente de que cada uno vive lo que quiere vivir. Entiendo que seguramente lo que uno busca es una mano amiga que sepa decir las cosas sin ofender… procuraré trabajar en ello. Besos!

  15. Mariana11

    Completamente de acuerdo, hoy en día hace mucha faltaa tolerancia y nobleza. Pero todo empieza por uno, y con que una persona practique estos dos valores, puede hacer que su mundo sea vea un poco más llevadero al actual.

  16. Magola

    Excelente post.

  17. k

    Ustedes son muy sensatas al recordar que uno no puede pasar la vida dejando atrás a sus amigas, más aún si andan en ese sube y baja emocional. Solo queda esperar a que un día se iluminen y vuelvan a la cordura.

  18. Anónimo

    Muy cierto lo que escribes, yo tambien he tenido mi patron, no es el mismo que tu has tenido, pero tambien he salido lastimada. Pero a salir de ese circulo vicioso y salir adelante!!

  19. Adrianan

    Definitivamente nadie puede juzgar a nadie porque cada relación es un mundo y tenemos convenios tácitos que son tolerables o tolerados por la pareja y nadie puede meterse. Eso si cuando una amiga esta metida en una relación destructiva y se jacta de que es la mejor y luego llora y t dice q no lo soporta lo mejor es huir porque esas masoquistas te dañan la energía y t hacen perder tiempo valioso

  20. Antiprincesa

    Totalmente identificada contigo yo también fui la esposa de un neardental y también tengo un imán para los narcisos y misóginos… Entiendo tu combate, estoy en las mismas, a veces no queda más que tomar la decisión de asumirse y ser responsable de las emociones propias! Al menos tuvimos más sensatez de aceptar que nos quedo grande el patrón y buscar ayuda
    Un abrazo!!

  21. Marcela

    Buenisimo, me encanto y muy cierto, solo un proceso de psicoanálisis te hace comprender esas cosas y permite entender los patrones con los que te relacionas. Me sentí super reflejada. BUENISIMOO

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