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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 23 de octubre de 2014

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35 Comentarios

El reloj biológico

Ya a estas alturas de la vida creo que es verdad eso que he venido escuchando desde hace lustros. Que las mujeres, en efecto, tienen un reloj biológico que se despierta en algún momento. Y no lo digo por la racha de nacimientos en los últimos seis meses, o la racha de amigas que están locas por quedar embarazadas como sea y con quien sea.

Hace dos meses nació Patricio, el primogénito de Facunda. Facunda es una de esas viejas que uno nunca hubiera pensado que quisiera tener hijos, pues ha optado por llevar una vida en que se la pasa más tiempo metida en el monte que en la ciudad. El caso es que antes de que naciera Patricio, a Facunda la poseyó el espíritu del procurador, y nos metió a varias un regaño “otrora” anacrónico y retardatario, pero lleno de verdad: “Dejen la bobada, eso de pensar en tener hijos a los 40 es una grandísima estupidez. Hay que tener los hijos ya, con el que sea, eso es lo de menos. Pero tenerlo. ¿O acaso les parece muy chévere el plan de estar correteando a un chino cuando ya empiezan a sentir los primeros síntomas de la osteoporosis, y estar llevando y recogiendo al chino a las 3 de la mañana cuando tengan casi 60 años?”

En algo tiene razón. No estoy de acuerdo con que hay que tener hijos con el primer aparecido, qué pereza. Porque es un hecho que el papá de sus hijos, así uno lo quiera o lo odie, va a ser parte de su vida per secula seculorum. Y yo para aguantarme un loco aparecido ahí jodiéndome la vida entera, pues si que no. Ya suficientes locos me he aguantado, sabiendo que me puedo deshacer de ellos. Pero a lo que sí le doy razón a Facunda, es que ese escenario de soportar a un adolescente a los 50+ años, o estar corriendo para arriba y para abajo detrás de un niño cuando a uno ya le empiezan a doler las extremidades, es un poco asustador.

Sea como sea, cuando pienso en estas cosas me da como un patatús. Pero más patatús me da cuando se me vienen a la cabeza ideas random de yo siendo mamá. Y no entiendo por qué llegan ahora, cuando nunca antes mi mente me había hecho semejantes pasadas. Vale la pena aclarar que de acuerdo con mi panorama actual, no tengo ni medio chance de estar cargando una criatura en mi panza en un futuro muy cercano. Por ahora, mi único chance sería que el espíritu santo me fecundara… Es que repito, me niego a seguir el consejo de Facunda de conseguirse a cualquier gato solo con el fin de procrear. Pero debo aceptar que últimamente el berriondo reloj biológico está empezando a “tickear”.

Veo viejas embarazadas y me pregunto cómo sería yo, cuántos kilos me subiría, en cuánto tiempo me podría bajar esos kilos, si los tobillos me dolerían, si las hormonas me convertirían en un ser excesivamente feliz o por el contrario en una loca con cambios terribles de humor, si sería de esas viejas que se tienen que parar a media noche para ir a tragarse tres combos big mac… y también a veces me englobo y me veo empujando un coche y preparando tres teteros mientras peleo con el contador por el celular…

Incluso, últimamente me ha dado porque ya tengo la certeza de que si quedo embarazada daré a luz a un niño, que hasta le tengo nombre pero no se los voy a decir. Y me meto en el rollo de la pelea con el papá de ese niño por el nombre, porque él va a querer ponerle Lucas Mateo, pero no hay ni medio chance de que eso suceda. Ni ningún nombre compuesto, me opongo rotundamente. Porque le argumentaré que él ya va a ponerle el apellido, así que debe dejarme ganar media. Miti/miti compañero. O la pelea de que hay que bautizarlo antes del mes, a lo que también me opongo porque prefiero que el chino tenga uso de razón y pueda decidir sobre la fe que se le de la gana profesar.

Esto me asusta. Me asusta, porque la realidad me embiste. No soy buena para ser un adulto de verdad, pero empiezo a escuchar campanas que me dicen “deja la pendejada y asume tu adultez. Es hora de que dejes de jugar a la casita para hacer la casita”. Oh, la vida real…

Comentarios

  1. Yoly43

    Bueno la verdad cuando decidí ser mama fue porque en ese momento me sentía enamorada, había observado al papa de mi hijo como padre( el tiene otros dos hijos) y me parecía de lo mejor, un excelente hijo, hermano, buen esposo , mejor dicho para mi en ese momento el ONE …De tanto ver no vi nada….que error de padre ….Padre no es el que lo hace sino el que lo cría…eso es verdad…tengo la fortuna de tener un hijo maravilloso que llego en la edad en la cual ya me sentía preparada 34 ….soy feliz y gracias a Dios tengo hoy día una pareja estable que me da tranquilidad y con el que conformamos un hogar. Los 4 ….porque vivimos con la hija de nuestra pareja….ser Madre es lo máximo….Ojo para mi….

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