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Susana y Elvira | mujeres, sexo, amor, hombres y más | 18 de octubre de 2019

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¡Qué vivan las exóticas!

Invitado
“Desde hace días pienso en el tema de la belleza subjetiva; antes pensaba que ser hermosa significaba tener el cuerpo perfecto, proporciones dignas de Leonardo Da Vinci y la voluntad de Madonna para llevar a cabo una dieta hipocalórica de proporciones infrahumanas.
Pero ahora creo en una belleza más real, creo en el estilo y la personalidad, en los encantos que están en uno y no necesariamente en el cuerpo. Me gusta pensar en una feminidad reconstruida por cada mujer y llevada a su máxima expresión.
En realidad  lo “feo” es igual de subjetivo a lo “bonito” y por eso me uno a la causa de las bellezas exóticas que van por ahí mostrándole al mundo que no se requieren “moldes” para triunfar y destacarse, eso no las hace feas y mucho menos suertudas, simplemente son lo que son, lo llevan con orgullo y son exitosas.
Hoy, me declaro poseedora de una belleza diferente, no soy como nadie más y en eso claramente reside mi encanto. No intento encontrar en el cirujano algo que no se me ha perdido y mucho menos intentaré perder mi identidad, eso se lo dejo a otras víctimas del qué dirán.
Y a la pregunta de si la suerte de la fea la bonita la desea: ¡a otro perro con ese hueso!
Por: Dalia
Desde hace días pienso en el tema de la belleza subjetiva; antes pensaba que ser hermosa significaba tener el cuerpo perfecto, proporciones dignas de Leonardo Da Vinci y la voluntad de Madonna para llevar a cabo una dieta hipocalórica de proporciones infrahumanas.
Pero ahora creo en una belleza más real, creo en el estilo y la personalidad, en los encantos que están en uno y no necesariamente en el cuerpo. Me gusta pensar en una feminidad reconstruida por cada mujer y llevada a su máxima expresión.
En realidad  lo “feo” es igual de subjetivo a lo “bonito” y por eso me uno a la causa de las bellezas exóticas que van por ahí mostrándole al mundo que no se requieren “moldes” para triunfar y destacarse, eso no las hace feas y mucho menos suertudas, simplemente son lo que son, lo llevan con orgullo y son exitosas.
Hoy, me declaro poseedora de una belleza diferente, no soy como nadie más y en eso claramente reside mi encanto. No intento encontrar en el cirujano algo que no se me ha perdido y mucho menos intentaré perder mi identidad, eso se lo dejo a otras víctimas del qué dirán.
Y a la pregunta de si la suerte de la fea la bonita la desea: ¡a otro perro con ese hueso!

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